NO

¿Sabes cómo empezó lo nuestro? Lo nuestro empezó de la nada. Sin pensarlo. Solo pasó. Al principio mi corazón se negó a dejarte entrar. Se cubrió con una coraza. O como yo diría se hizo bolita. Tenía miedo a que alguien me hiciera daño y te solté el primer NO en nuestra relación.
-NO quiero nada con nadie. Intentando que ese “nadie” te alejara de mí. Lo aceptaste, lo entendiste pero no te alejaste. Continuaste tratándome igual. Me hacías reír tanto.

Pasaban los días y me acostumbre a que me acompañaras hasta la parada del tren, a que me despertaras con esa gracia tuya. Empecé a sentir algo por ti pero aun así tenía miedo de no volver a querer como había querido.
-NO quiero nada serio. Intentando ir de dura. Soltando otro NO.
Tenía miedo a que me engañaras o que no fueras tú realmente.
-NO quiero sentir esto. Dejando claro que NO podía controlar mis sentimientos.

Con el paso de los días las cosas fueron cambiando. Y también cambiaron entre nosotros. Solo una cosa que no cambio. Continúe diciéndote NO, NO, NO. Pero ¿sabes? De una manera diferente porque poco a poco empecé decirte.
-NO puedo parar de reír.
Y me di cuenta que me encantaba estar junto a ti y que quería estar cada segundo a tú lado. Y susurré.
-NO te vayas.
Y finalmente solté mi último NO. Como quien da su último suspiro en una batalla donde no hay ganadores ni vencidos..
Y te lo dije entre besos no me dejes nunca…NO puedo evitar quererte.

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Lago de Sognsvann

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Hace ocho meses tuve la gran oportunidad de conocer un sitio impresionante. Sinceramente cada vez que cierro los ojos sueño con volver y poder volver sentir aquella sensación que sentí al saltar a aquél lago.  La única palabra que encuentro para definirlo es:“MÁGICO”.

No creo en las leyendas pero había escuchado una relacionada con este lago que me pareció  muy curiosa cuando me la explicaron. Me hizo plantear si hay algo que desee olvidar con todo mi corazón. Y ahora al ver esta foto pienso: Quizás hay algo que olvide aquel día. Quizás hay a alguien que olvide ese día. Quizás aquel lago guarda alguna pena mía. Me gusta creer que no hay nada que quiera olvidar.

Se cuenta que cuando caminas por la orilla del lago de Sognsvann y  empieza a llover es porque el señor del lago Vann ha podido entrar en tu corazón y llora al ver que hay algo que te hace daño y no te deja ser feliz. Si has conseguido conmoverlo él te da la oportunidad de olvidar todo aquello por lo que sufres. Es la manera que tiene de mantener felices a todos sus visitantes. Lo único que tienes que hacer es meterte en cuanto empieza a llover  y pensar en todo aquello que desees olvidar. El señor del lago lo único que hace es guardar esa pena y dejarla en el fondo del lago . Una vez lo guarda bien  el sol vuelve a salir y tú  olvidas y esa pena ya no esta. Sentirás  una paz impresionante en tu interior pero no recordaras nunca más lo que dejaste en ese lago.

 

Y aquí estoy mirando esta foto mirando las gotas del lago, mirando mi sonrisa.                       E intentando creer que las leyendas son solo eso leyendas.

 

 ¿Y tú hay algo que quieras dejar en el fondo del lago? 2014-08-21 16.14.32

Limpieza de armario

Hoy he empezado a hacer un poco de limpieza en mi armario. Al abrirlo cayeron varias cosas que ya ni recordaba que tenía almacenadas, cosas que estaban llenas de polvo y telarañas. Todas estas cosas son las que pasaron sin pena ni gloria por mi vida, así que las he cogido y las he puesto  en bolsas y directas a la papelera. Ya no quiero que ocupen más espacio inútilmente.

Continúe limpiando y  encontré más cajas. Al contrario que las anteriores estas estaban apiladas y muy ordenadas. Estaban colocadas por fechas. Las he ido cogiendo al azar y abriéndolas. Hubo una que me llamo mucho la atención. Era una caja con unos guantes blancos muy bonitos. Eran de esos que te dejan los dedos al descubierto y si los doblas vuelves a tenerlos cubiertos y calentitos. Estos guantes eran de la que ahora es mi mejor amiga. Estaban en esa caja porque es uno de los primeros momentos especiales que pase con ella y decidí guardarlos como recuerdo de ese día.  Fue en una excursión al skating de Barcelona.  Ese día entre las dos conspiramos por llamar la atención del señor “X”(ya lo sé el nombre en clave no es muy original). No sé si lo conseguimos pero nos reímos tanto que aún siento nuestras risas alrededor.

¡Qué recuerdos!

Muy escondida encontré una caja muy rara. Era negra pero esta no me atreví a abrirla. Tenía muchas notas de mi puño y letra que ponía claramente. NO ABRIR. Sinceramente que me ponga eso me da más ganas de abrirlo pero hoy no era el día. La deje nuevamente escondida debajo de una caja del 8 de enero del 2010. Así sabría donde encontrarla.No recuerdo el contenido quizás mi cabeza se niega a recordarlo.

Finalmente había una cajita blanca. Esa caja estaba limpia y brillaba de una manera especial. Era la caja donde guardaba las cosas más valiosas. Recuerdos de mi infancia, recuerdos de viajes, recuerdos de personas especiales, personas que por un motivo o otro ya no están a mi lado. Esta era la primera que encontraba al abrir el armario por las noches. Me gustaba tener presente esos recuerdos.

Bueno por hoy ya he limpiado demasiado si tenemos en cuenta que no he movido un solo dedo. Y todo ha sido desde mi cama. Quizás no lo debí titular Limpieza de armario cuando me quise referir a Limpieza de “recuerdos” pero es que a veces mi cabecita es como un armario desordenado y necesito poner orden.

No me jures

Basto una promesa rota para saber que un juramento no sirve de nada si no se dice con la suficiente seguridad de que se va a cumplir. No creo en las personas que me dicen: Te juro que … , te lo juro por…

Con él me pasaba lo mismo con tan solo escuchar el principio de estas frases le decía que no quiero que me jure nada que prefiero que me lo demuestre. Y así fue nuestra relación nunca nos juramos nada.

No hubo un juntos para siempre.

No hubo un te bajaré la luna.

Fuimos felices sabiendo que no habían falsos juramentos. Él creía en mi palabra, yo creía en su palabra y eso era suficiente.

Hasta que un día desperté y me di cuenta que no estaba junto a mi y recordé que no habia un juntos para siempre. No habían juramentos ni nada que reprochar.

Y sentí un vacio. Pero era una sensación muy extraña. No sabría describirla . Sé que no nos mentimos y comprendí que es la mejor forma de querer. Comprendí que todo el tiempo que estuvo a mi lado fue porque realmente me quería.  No por miedo a romper ningún juramento.